Ante la sospecha… acude a tu ginecólogo

Lo ideal es que planeemos nuestros embarazos y que acudamos al ginecólogo antes de la concepción para preparar nuestro organismo para esta nueva vida que se va desarrollar dentro de nuestro cuerpo. Pero no siempre es así.

La mayoría de las mujeres suele realizar la primera visita al ginecólogo cuando ya están embarazadas esto dificulta la tarea ya que el cuerpo no está preparado.

En la primera visita, el médico estudia el historial médico de la embarazada para comprobar la existencia de algún problema que pueda afectar al embarazo y le da consejos para un estilo de vida más saludable.

En las siguientes visitas el ginecólogo controla la marcha del embarazo mes a mes. El ginecólogo observa cómo crece el bebé y si existe algún problema que afecte a la embarazada, al feto o a la placenta.

Mediante unos cuidados prenatales adecuados el ginecólogo controla tu estado de salud y el del bebé durante todo el embarazo. Así se reduce el riesgo de posibles complicaciones que alteren el desarrollo del feto o del embarazo.

El médico te brindará información sobre todos los aspectos relacionados con el embarazo, por lo tanto una buena relación entre la embarazada y su ginecólogo es una garantía para un embarazo y un parto sanos y seguros.