Bebés y padres: cada uno en su propia cama

Es muy común, en especial para los padres primerizos, dormir con su bebé en la misma cama. Pero es un tema que hay que considerar y pensar bien antes de aplicarlo diariamente, ya que no es bueno que el niño duerma con los padres.

Si sólo sucede por unos días no hay problema, el tema es si se acostumbran a dormir ahí y luego se convierte en algo muy difícil trasladarlos a su propio dormitorio.

El sueño es un hábito, y como tal se debe implementar desde un principio, para que el bebé vaya tomando costumbre de lo que debe hacer y luego no se asuste ni se sorprenda por el cambio. Es así que, desde pequeño se lo debe llevar a dormir a su cuna, en principio en el dormitorio de los padres y luego en su propio cuarto.

El hecho es que el bebé no se malacostumbre a dormir con sus padres, ya que eso puede llevar a que el niño aproveche esa situación y luego no se quiera mover de allí. Para lograr que el niño duerma donde le corresponde, es muy útil aplicar una rutina de sueño, que eduque al niño y el mismo lo asimile como algo natural y diario.

Todo lo dicho anteriormente, se debe a que los niños deben aprender la noción de intimidad y privacidad, y si ya son mayores de tres años, deben aprender los conceptos de individualidad y de seguridad en sí mismo.

Sé que los niños sufren por tener miedo a la oscuridad, o al imaginar fantasmas, pero es importante que como padres estemos con ellos en esos momentos pero desde la cama del niño, y no llevándolo a la cama de los padres, ya que de ese modo no se está enfrentando el miedo del niño, sino que se está huyendo del problema, y esa no es la solución.

Todo se logra con esfuerzo y paciencia, y no cediendo siempre a los deseos del niño, ya que le estamos realizando un bien, y no lo estamos alejando de nosotros.