El amor después de San Valentín

El 14 de febrero ya ha pasado. Sin duda, se trata de una fecha mítica para los románticos y para aquellos que son conscientes de la necesidad de cuidar de la relación de pareja con pequeños gestos.

Seguro que muchos vivieron un día inolvidable en este lunes mágico del calendario de la vida mientras que otros hicieron frente a la decepción de no recibir ninguna felicitación.

Sean cuales sean tus circunstancias merece la pena que asumas que la felicidad no depende de un día, sino que implica la suma de la calidad del tiempo que acumulas en tu corazón como si se tratase de un reloj de arena.

El tit-tac de la vida avanza casi sin que nos demos cuenta, por ello, vale la pena pararse a pensar en el amor después de San Valentín como una flor que debe regarse día a día mediante palabras de afecto, caricias de agradecimiento, detalles de complicidad…

La proximidad de la primavera está muy cerca. Por tanto, en breve podremos disfrutar de una temporada inolvidable ya que el paisaje se transforma y la temperatura se torna más agradable.

Este cambio de tiempo influye de forma positiva en el ámbito de la pareja puesto que el ser humano está más predispuesto a la vida social y a conocer gente nueva en los meses de primavera o verano que en invierno donde todos pasamos más tiempo en casa.

Cuidar del amor después de San Valentín es tan importante como hacerlo en el 14 de febrero que ahora, ya forma parte de tu recuerdo. Un recuerdo que en caso de ser agradable alimenta tu alma de esperanza, alegría y confianza en tu presente y en tu futuro.