Las dudas previas al día de la boda

Una historia de amor tiene diferentes etapas. En la sociedad actual, disminuye el número de parejas que se casan por la iglesia. Por el contrario, es habitual que muchas parejas decidan convivir antes de casarse.

Lo cierto es que el sí quiero requiere de una gran madurez para asumir las consecuencias inherentes que surgen tras el enlace y el compromiso. Compremeterse implica asumir una forma de vida en pareja, fidelidad y respeto al otro.

Sin embargo, es habitual que más allá de que una persona esté enamorada y segura de la decisión que ha tomado experimente algunas dudas en las semanas previas a la boda. Se trata de dudas que sugen de forma lógica ante el cambio puesto que todo cambio siempre supone cierto grado de temor e incertidumbre.

Es importante que una persona que está sintiendo dudas ante circunstancias de este tipo confíe en un buen amigo o en alguien de confianza para poder exteriorizar su mundo interior y obtener una visión objetiva de sus vivencias.

Pero también es muy importante que alguien pueda realizar un ejercicio de conciencia para analizar de dónde surge dicha inquietud puesto que siempre es mejor suspender una boda antes que iniciar un matrimonio que está llamado al fracaso ante la falta de amor mutuo.

Para mantener la calma en las semanas previas a la boda también se recomienda mantener una vida activa dentro de la rutina habitual para mantener la mente ocupada y seguir disfrutando del presente como el máximo regalo. Para mantener la calma también es positivo practicar yoga, taichí o apostar por la meditación.