Osteopatía y Flores de Bach

¿Acaso no han vivido situaciones emocionales las cuales han repercutido en forma negativa en el nuestro cuerpo?, ¿acaso no han padecido algunas molestias físicas que han hecho movilizar dentro nuestro hasta lo profundo de nuestra conducta?.

El ser humano como una unidad fue estudiado a lo largo de las épocas, los grandes médicos y hasta filósofos, religiosos, astrólogos y alquimistas, hoy en día se sabe que gracias a los avances científicos que algunas áreas de nuestro cerebro se encargan de las emociones y los estados de ánimo y que estas parecen relacionarse con algunas de las enfermedades que se padecen.

Eduard Bach, fundador de esta terapia decía que la vida es un día de escuela, en la que se puede transitar distintos aprendizajes, estos se encuentran ligados a cambios en nuestro comportamiento, a tomar conciencia de todo aquello que existe dentro nuestro y que hace sufrir para que después se pueda desarrollar la virtud opuesta sanando así de adentro hacia afuera como en la osteopatía.

Esta es la fórmula universal para cualquier clase de curación, sanarse uno mismo. Para que esto se pueda cumplirse debe entender que si se desea mejorar nuestra salud el papel principal de esta acción la tienen ustedes con la intención de realizar un cambio de conciencia, de transformarse.

Pero también es verdad que la mayor parte de las veces se precisa de un punto de apoyo, una pequeña orientación para poder evolucionar, las terapias naturales cumplen con esta suerte de poder orientar al paciente hacia el reencuentro con el bienestar sea cual fuere la herramienta que se utilice.

Las enseñanzas de Bach definen como uno de los problemas del hombre es que la personalidad no obedezca a los dictados del alma, es decir que hacer lo que quiere anhela nuestro corazón porque es allí donde empiezan a enfermarse.

Cuando una persona decide dejar de lado todo comportamiento que sea un obstáculo de su propia armonía transitara la senda que lo llegará hacia la curación.